HISTORIAS DEL PODER
HISTORIAS DEL PODER
Por Insurgente
A casi un año de que Felipe Calderón Hinojosa asumiera
Calderón tibio y débil no ha sabido enfrentar con decisión los principales problemas de México, fue estrenado con el elevado aumento a la tortilla, sin haber castigado a los culpables, solo atino a decir que no lo permitiría y que quienes lo hicieran se atuvieran a las consecuencias. Hasta ahí. Seguirían después una serie de espinosos asuntos como el de Oaxaca, que solo después de tres meses de iniciado el conflicto se atrevió a intervenir, esperando que el gobernador se desgastara y dimitiera del cargo. Una vez que las fuerzas federales del orden hicieron acto de presencia el problema empezó a disminuir. Narcotráfico, migración y más problemas continuaron sin la debida atención, nos faltaría espacio para abordar otros asuntos pero no debemos dejar pasar uno de los más importantes, su gobierno carece aún de legitimidad, prueba de ello son las fuertes derrotas que su partido el PAN ha tenido a lo largo y ancho del país, está hacia la baja, una de las razones fundamentales por las que no ha podido legitimarse y posicionarse, es su postura de proteger a su antecesor Fox, a Marta y a los hijos de esta Bribiesca Sahagún. Existe cierta analogía entre Calderón y Salinas de Gortari, e este último también se le acuso de haber ganado la presidencia mediante un fraude descomunal, cuando
se dio cuenta de que su gobierno transcurría en un sustentado descrédito
busco la manera de legitimarse, de facto, acabó con el líder vitalicio del SNTE, Carlos Jonguitud Barrios y no tuvo empacho en meter a la cárcel a Joaquín Hernández Galicia (a)
Ahora Calderón seguramente está ya en busca de argumentos, de estrategias, de hechos que lo vayan reafirmando en la sociedad, que legitimen su gobierno, no tiene que pensarle tanto, pero debe tener los pantalones bien puestos, allí esta el caso de su antecesor, y su familia relativo a su explicable enriquecimiento ilícito, tiene una gran oportunidad de lograr lo que en un año no ha logrado: recuperar credibilidad de la que está urgido este gobierno., y sólo podrá lograrlo acabando con la impunidad con que la familia Fox-Sahagún y su descendencia se hicieron inmensamente ricos a la sombra del poder, debería llevarlos a juicio para que el pueblo vuelva a creer en las instituciones, no hacerlo implicaría continuar a la deriva, sin rumbo ni reconocimiento popular, y lo peor se ubicaría como un gobernante cómplice y solapador de los abusos del poder.
Pobre México con estos gobernantes, pero Felipe aún puede rectificar, si no, allá él.
Hasta la próxima.
